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martes, 16 de julio de 2019

Primer semestre de 2019 (I)

Siempre que llegan estos momentos del año, me pregunto qué significa lo mejor. Alguien podría decir: si te cuestiona una actividad, para qué la haces. Pero este pareciera ser el punto de partida del cine para mí: cuestionarnos la existencia. Lo mejor invita a visitarse nuevamente, a pensar lo visto o recordar lo que despertó en uno. Cada una de estas dieciséis películas pasarán por alguno o por varios de estos procesos a lo largo de los próximos meses.

Estos filmes cumplen con tres requisitos: el ya mentado y dubitativo criterio de calidad, haber sido vistas entre el 1ro de enero y el 30 de junio del año en curso; y haber sido estrenadas en alguna cartelera del mundo entre 2018 y lo que va de 2019. Pueden haber sido vistas en cine o en computadora:

Ahlat Agaci* de Nuri Bilge Ceylan

Arábia de Affonso Uchoa

Can You Ever Forgive Me? de Marielle Heller

Dogman* de Matteo Garrone

Doubles Vies de Olivier Assayas

La Familia de Gustavo Rondón

Gloria Bell de Sebastián Leilo

Le Grand Bain de Gilles Lollouche

Manbiki Kazoku de Hirozaku Koreeda

Nuestro Tiempo de Carlos Reygadas

Un Rubio de Marco Berger

Three Faces de Jafar Panahi

 Plair, aimer et courir vite de Christophe Honoré

Panoptic de Rana Eid

Un suelo lejano de Gabriel Muro

Wiñaypacha de Óscar Catacora


* Fue vista en internet el año pasado y compitió en la más reciente edición de la Guayaba de Oro. Estrenó en la cartelera argentina este año. Se estÁ conversando para que sea elegible en otras categorías para la próxima edición.

domingo, 3 de marzo de 2019

Febrero en películas

Terminó el mes del Óscar, aunque queda emoción para rato por algunos nominados y ganadores. A continuación, retomamos este ejercicio de registro y jerarquización con tres listas (dos de ellas en una sola) y la invitación a visitar el blog de otro integrante del grupo.

Fernando y Gabriela
1. The Favourite (Yorgos Lanthimos, 2018)
2. Green Book (Peter Farrelly, 2018)
3. Beautiful Boy (Feliz van Groeningen, 2018)
4. Sueño Florianópolis (Ana Katz, 2018)


Eduardo
1. Manbiki Kazoku / "Somos un familia" (Hirokazu Koreeda, 2018)
2. Wiñaypacha (Óscar Catacora, 2017)
3. Tiempo Después (José Luis Cuerda, 2018)
4. La Llamada (Javier Calvo y Javier Ambrossi, 2017)
5. Suspiria (Luca Guadagnino, 2018)


Finalmente, acá pueden conseguir lo visto por Rafael en estas semanas. Es su blog personal dedicado al cine.

lunes, 31 de diciembre de 2018

Guayaba de Oro 2018-2019: Mejor Ficción y Mejor Documental: Para tu consideración

Una lista muy pocas veces se trata de certezas inamovibles. Es más bien un ejercicio estético para sopesar varios instantes a lo largo de una época breve o extensa; un diario críptico y más monotemático de lo que es el género diarístico. Una lista contiene todo un universo de elementos que reconocen la importancia y las prioridades de ese conjunto. Una lista es excluyente si sólo sus elementos son pensados independientemente del resto de los universos.

Pero lo cierto es que muchos de estos títulos hacen eco con películas vistas en el pasado reciente o ya remoto. Y si hay un criterio infalible, es que a estas veinticinco películas he vuelto, con el pensamiento, con la memoria y varias, con la visión, de mundos alternos que muchísimo más allá de una obsesión y más acá de una emoción, han tocado esa fibra en mí que permanece inquieta sobre qué cine me disecciona. Porque cada fotograma que nos remueva algo largo tiempo dormido, será la prueba indeleble de que hemos sido descubiertos, desarmados, por la imagen; y nunca al revés. Después andaremos buscando argumentos para sostener la indefensión.

Mejor Ficción

Ahlat Agaci / "El Peral Silvestre"

Beach Rats

Call Me By Your Name

Epifanía

First Reformed

A Fábrica de Nada

Jours de France / "Cuatro días y cuatro noches"

Phantom Thread

Pororoca / "Desaparición"

Roma

Sashishi Deda / "Madre Ateradora"

La Soledad

The Tale

Widows

Wiñaypacha

Zima wojna / "Cold War"


Mejor Documental

L'Incertitude des Confins

Miró. Las Huellas del Olvido

Muchos hijos, un mono y un castillo

El Otro Lado de Todo

Señorita María

El Silencio es un Cuerpo que Cae

Teatro de Guerra

Trilogía del Lago Helado

Visages, Villages

¡Viva el Palíndromo!

martes, 30 de octubre de 2018

V Festival de Cine Al Este - Wiñaypacha

La película de Óscar Catacora cuenta las vicisitudes por las que pasan Wiilka (Antonio Catacora) y Phaxsi (Rosa Nina), una pareja de ancianos que vive en el nevado Allincapac, arraigados a sus costumbres y creencias a pesar del abandono de su hijo.

Es difícil no recordar Cuentos de Tokio (1953) de Yasujiro Ozu viendo Wiñaypacha, escogida hace unas semanas como la candidata de Perú para el Óscar 2019. No es sólo que el realizador opta por planos estáticos así como solía hacer el director japonés a medida que afinaba más su estilo. No es nada más que muchas escenas están filmadas a la altura del tatami como también hacía Ozu. Es que los conflictos que enfrenta la tradición representada en los padres de la familia en el filme de los cincuenta, se acentúan en la película peruana con resultados demoledores. Aquí ya no hay hijos que siquiera llamen a sus padres. Sólo está la referencia al hijo que se quiso desentender de la cultura y la esperanza de que regrese a visitarlos. Apenas están los animales de la granja que, además, van desapareciendo a medida que transcurre la historia. Y finalmente la presencia de la naturaleza aquí es muchísimo más palpable e inhóspita. Catacora lleva al extremo el desentenderse de lo moderno frente a la tradición. Aquí los personajes dependen de su propia fuerza y costumbres para sobrevivir y sin importar la edad avanzada de ambos.


Mientras más se intenta retratar las costumbres de esta pareja de ancianos, más la naturaleza se encargará de doblegar su presencia en un paisaje salvaje. Y la impresión que dejan las circunstancias es mayor precisamente porque el director opta por una cámara observadora y quieta. Como si en la quietud de la mirada se escondiera también lo perturbable de la naturaleza profunda. Hay lluvias torrenciales, hay predadores, hay enfermedades. Y, en medio de todo, la fidelidad y compañía de la pareja que nunca es enternecida ni almibarada. Hay un compromiso en su dinámica que pareciera casi dado por sentado, pero es tan firme como los embates naturales sin importar que son gestos más pequeños.

Como ocurría en L'Incertitude des Confins (2017) de Julien Sallé, también presente en el festival, aquí la naturaleza tampoco es el motor benevolente y pacifista que tanto se nos vende. Son condiciones a las cuales hay que adaptarse, acomodarse dentro de lo posible, o perecer. Hay una sensación opresiva a lo largo de ambas películas que se traduce en la presencia constante de las montañas y picos, y en detalles que la pareja de ancianos toman como mensajes a los cuales deben estar atentos. El canto de un pájaro es el llanto de un dios quien anuncia una tragedia. La caída de una escultura es el fin de una vida. Estos momentos dan cuenta de las creencias todavía presentes como certezas en medio de la naturaleza, como si hubiera que decodificarla, no para domarla, sino para incluirse en ella. Decodificar es resignarse a un lenguaje inabarcable.

A fin de cuentas, estamos ante una tragedia donde son los elementos naturales los que ejercen el cambio en el destino de los protagonistas. Es significativo que sólo una vez podemos ver de cerca el rostro de estos ancianos, cuando están ingiriendo coca. De resto, los vemos en planos más amplios, como si se nos sugiriera que ellos pertenecen a un entorno que es su identidad más profunda y del cual son indivisibles.