Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Elechiguerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Elechiguerra. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de junio de 2018

Mayo en películas

Volvemos a este sencillo ejercicio de rememorar el mes pasado con sus cinco películas que más quedaron endebles en nosotros. A algunas de éstas, volveremos al finalizar el año.

Para el próximo mes, haremos un recuento de estos primeros seis meses de 2018 además de un repaso de Junio.

Eduardo
1. Pororoca (Constantin Popescu, 2017) - descenso parsimonioso
2. Isle of Dogs (Wes Anderson, 2018) - ternura
3. Malambo, el hombre bueno (Santiago Loza, 2018) - persistencia
4. Western (2017) - sombras
5. Hereditary (Ari Aster, 2018) - familia


Javier
1. Little Miss Sunshine (Jonathan Dayton y Valerie Faris, 2006) - aprendizaje y aceptación
2. French Kiss (Lawrence Kasdan,  1995) - sentimientos encontrados
3. Tiempo de Valientes (Damián Szifrón, 2005) - coraje
4. Game Night (John Francis Daley, 2018) - competencia
5. Central Intelligence (Rawson Mashall Thurber, 2016) - amistad


martes, 4 de abril de 2017

Desayuno criollo con Papu Curotto, director de Esteros: Parte I


Hace varios días compartimos un desayuno criollo con Papu Curotto para aprovechar el estreno de su primer largometraje Esteros y conocer un poco más de la película y de los involucrados con ella. Así que, entre revoltillo, arepas de polenta, jugo de naranja y ponqué de manzana con canela, compartimos un largo rato. Aquí va una primera parte de la conversación. 



Eduardo Elechiguerra: Cuéntanos un poco de tu infancia y de tu vínculo con el cine.

Papu Curotto: ¿De mi infancia o de mi vínculo con el cine?

Eduardo Elechiguerra: Para mí, ambos están ligados. Yo tenía cinco años y me marcó mucho una película. Entonces, ¿tienes un recuerdo así? ¿Qué te apasiona del cine desde pequeño, qué te moviliza de las películas?

Papu Curotto: De mi infancia y de un recuerdo relacionado al cine: mis viejos están separados desde que yo era muy chico y mi papá siempre trabajaba mucho, así que yo también salía. Yo soy de Paseo de Los Libres, una ciudad muy chiquita. Y los fines de semana en los que estaba con él, en la siesta porque él había salido la noche anterior, destruido, quería dormir así que las dos cosas que compró, y que fue el primero en el pueblo en comprarlas, fue una videocasetera y un pasador de diapositivas. Pasábamos diapositivas a la hora de la siesta donde él dormía y nosotros jugábamos con las diapositivas, mi hermana y yo. Y si no era con la videocasetera donde él se acostaba a dormir y nosotros en la cama grande mirando películas. También, mi viejo tenía una cámara VHS y era siempre filmar mucho de chico. Nos encantaba mucho a mi hermana y a mí. Puede que sea algo de eso. Tengo muchos registros míos de chico y también de agarrar la cámara de mi viejo y jugar.
También me pasa que cuando vine a estudiar en la UBA acá en 2002, Imagen y Sonido de Cine y Televisión, no sabía qué carajo era. Me enamoré de la carrera haciéndola. Hoy estoy convencido de que no podría haber hecho otra cosa pero en ese momento no tenía ni idea de qué trataba. La escogí como “bueno, creo que, más o menos, me gusta, me atrae” y me terminé enamorando de lo que hago haciéndolo.

E. E.: Fue algo más intuitivo de alguna manera.

P. C.: Exacto. Inclusive Esteros es la primera película que dirijo porque antes no había tenido la necesidad de dirigir. Con Esteros fue la primera que “che, tengo ganas de dirigir, tenemos un proyecto para dirigirlo”. Yo antes trabajaba en producción. Y Esteros fue el primer proyecto lo suficientemente personal como para que tuviera las ganas de dirigirlo yo.

Tony Ochoa: ¿Y qué tal dirigir?

P. C.: Toda una experiencia (risas). Sobre todo trabajar con niños, poder hablar de sexualidad con chicos fue increíble. Nosotros participamos del concurso Raymundo Gleyzer que ganamos y eso nos permitió filmar la película a nivel económico y formal por adentro del INCAA. Lo que fue genial porque es pasar del amateur al profesional, digamos. Y cuando ganamos yo nunca había dirigido nada y pensamos que estaría bueno de dirigir antes de hacer la película, así que de ahí surgió la idea de hacer el corto. En el cortometraje aparecen los dos personajes principales en dos escenas adaptadas de la película y fue la primera vez que hablé con chicos. Como para el corto como para la película fue genial la experiencia de trabajar con ellos. Era muy intuitivo el sentir que tienes que confiar en el chico y que él confíe en vos. No le podés mentir nunca. “Che, yo necesito filmar esto de frente, sin pudor, veamos juntos cómo la hacemos, decime vos si estás cómodo de esta manera o busquemos otra”, pero no se le puede mentir a un chico. “La película trata de que vos estás enamorado de vos. Veamos cómo lo hacemos”. Es importante que los chicos entiendan que una cosa es la ficción y otra cosa es la vida personal de ellos. Pero no podés decirle que mire al chico de tal manera sin decirle que está enamorado de él porque se va a dar cuenta y siente que le estás mintiendo.

T. O.: Sí, sería utilizarlo. Pero, ¿fueron receptivos o estaban renuentes?

P. C.: Sumamente receptivos. De los dos había uno que tenía más ansiedad. Para uno era el núcleo familiar en pleno. Tenía una familia mucho más abierta donde habían hablado y estaba todo bien y para el otro chico era un mundo nuevo totalmente. Me acuerdo de una vez que los llevamos después de ensayar, con Andy, la guionista, a la casa. Yo iba manejando el auto, Andy al lado mío. Cuando dejamos a uno y queda el otro solo con nosotros, en el medio: “¿les puedo preguntar algo? ¿Ustedes son pareja?”. Andy y yo nos miramos: “No, no, trabajamos juntos, somos muy buenos amigos, pero no somos pareja”. Y él luego: “¿y vos sos gay?” [risas]. “Sí”, le dije. “¿Y qué es un gay, un hombre que se siente mujer?”. “No, es un hombre que se siente hombre, se sabe hombre, le encanta ser hombre y, en vez de enamorarse de otra mujer, se enamora de otro hombre”. “¡Ah! Como las lesbianas” [risas]. “Buenos Aires está lleno de lesbianas”, dice el chico. [risas]. Esa ansiedad por saber de un nene de once años que viene de una ciudad chica y que, casi casi, no conoció Buenos Aires. Está genial que los chicos lo sepan.

T. O.: ¿Y los chicos son de allá?

P. C.: Sí, de allá.

E. E.: Los niños saben mucho más de lo que creemos.

T. O.: Hoy más que antes siento que la homosexualidad está de moda. Lo vemos en la serie, en las películas. Te la venden: ves una publicidad y ves un chabón muy guapo. En mi época, tengo 35 años, y en mi adolescencia era distinto.

P.C.: Los caballeros del zodíaco era el referente.

T. O.: Exacto. Pero ahora ves chicos de dieciséis años que ya están muy claros. Eso no se veía.

P. C.: Creo que, aunque no conozco otros lugares, en Argentina la Ley de Matrimonio Igualitario y de Identidad de Género lo que hizo fue democratizar la sexualidad. Abrió la puerta a que el que se quiera asumir, lo pueda hacer libremente. Puso en discusión cosas que antes estaban vedadas, tapadas. Ahora, además, los chicos son más comunicativos y tienen todo más a flor de piel.

T. O.: Y las telecomunicaciones. En mi época era más difícil acceder a la pornografía era mucho más difícil, incluso a la pornografía gay. Tengo un tío que era coleccionista de la revista Playboy, pero en esa época salían caricaturas. A mí más que las chicas, las caricaturas me daban mucho morbo. Para mí ésa era la pornografía. Después llegó el internet…

P. C.: Claro, pero a Libres llegó el internet cuando yo tenía dieciséis años. Así que yo la vi por primera vez por internet a esa edad. Y fue ahí cuando pude buscar pornografía gay libremente. Antes era el canal Venus que estaba codificado. Mi viejo tenía el decodificador y yo a la noche se lo robaba porque tenía un televisor en mi habitación y ponele que en Venus, un programa de media hora a las tres de la mañana, era gay. De resto, era todo heterosexual. Acceder a la pornografía gay era muy difícil.

E. E.: Y eso apenas fue a los dieciséis años.

P. C.: Ponele. De resto, mi primera vez con un hombre fue a los 22 años. De todas ,manera, algo que está vedado es la exploración entre hombres y, mucho más aún, entre mujeres. Tal exploración no quiere decir que los involucrados sean homosexuales. Por ejemplo, la masturbación femenina es algo de lo que se habla después de los 30 años.

E. E.: Al menos pensando en cine, una de las pocas referencias que tengo de masturbación femenina es la película con Julianne Moore y Annette Bening.

P. C.: Totalmente: “Los chicos están bien”, que es una película hermosa. Y lo es porque no tiene la homosexualidad como tema principal. El cine gay en gran medida es una salida del clóset. Y “Los chicos están bien” se permite hablar de otras cosas.

E. E.: Ciertamente estamos hablando de una película de 2010, cuando adquiere relevancia el matrimonio gay.

P. C.: Incluso después. Esteros es una salida del clóset. Intentamos hablar de otras cosas: del amor, la infancia, la sexualidad en la infancia, pero no deja de ser una salida del clóset.

E. E.: Sí, me vienen a la cabeza las que tratan otros temas. Por ejemplo, Moonlight. Si bien trata una salida del clóset, también es la formación de él como persona, el cambio de él. De todas maneras, es una película muy dura.

P. C.: A mí no terminó de gustarme.

E. E.: Hay varias personas que me dicen eso.

P. C.: Me parece una salida del clóset muy asexuada.

E. E.: Es tremendamente triste la vida de él.

P. C.: Es una salida del clóset muy asexuada y muy traumada. No digo que siempre se necesite un final feliz.

E. E.: Pero es un final matizadamente feliz. Lo que pasa es que la película es muy sutil. Un final lleno de plenitud hubiera sido cursi.

P. C.: Se termina con un abrazo.


E. E.: Pero ¿qué dice él antes? “No me ha tocado más nadie sino tú”. Es profundamente triste, pero tampoco es cualquier abrazo. El problema es que no hay una manera de drenar con el personaje. No hay cómo aliviar un poco la dureza de las situaciones. Me pasa con “El secreto de la montaña” que también es un poco salida del clóset, pero trata otras cosas y está muy bien escrita. Y sí, el final es triste y como referencia gay se le cuestiona esto porque no es ejemplo de lo que es “ser gay”, pero no toda historia puede ser feliz y los conflictos de la homosexualidad han sido difíciles.

martes, 6 de diciembre de 2016

Proceso de nominación y premiación en la Guayaba de Oro 2016-2017

Durante todo el mes de noviembre estuvimos hablando con los árbitros del premio, pero recordemos un poco cómo participarán ellos en el proceso:

- Habrá una primera fase de votación donde árbitros y votantes mandarán sus tres o cuatro opciones en cada una de las doce categorías. Tales opciones estarán evaluadas del uno al cinco y rankeadas de la más valiosa (1) a la menos apreciada (3 ó 4). Este primer paso se dará desde el 31 de diciembre de 2016 hasta el 12 de enero del próximo año.
- El segundo paso se dará el viernes 13 de enero y hasta el domingo 15 cuando, todas las opciones que hayan recibido ocho puntos o más, pasarán a una piscina de postulados de la cual cada árbitro escogerá una: la mejor según criterios de perdurabilidad en el tiempo y calidad. Las otras dos o tres nominadas procederán de los votos, excepto en Mejor Película donde habrá dos árbitros. Cada uno escogerá su respectiva nominada.
- El lunes 16 de enero serán anunciadas las nominaciones en cada una de las doce categorías.

Así pasamos al proceso de votación de los ganadores donde todos los interesados escogerán una opción como la primera y las restantes nominadas las rankearán en orden decreciente.

El miércoles 1º de febrero se hará la ceremonia para anunciar los ganadores.

A continuación, son anunciadas las categorías donde escogerá cada árbitro, acordadas previamente:
Domingo: Actor de Reparto.
Eduardo: Película y Actriz.
Gabriela: Actor y Actriz de Reparto.
Isaac: Edición y Fotografía.
Rafael: Director y Banda Sonora.
Tony: Vestuario.
Yamileth: Película y Elenco.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Los árbitros de la Guayaba de Oro (2): Eduardo Elechiguerra

¿Qué te motiva a votar en la Guayaba de Oro?
Me motiva conseguir un acuerdo de lo que nos represente como grupo heterogéneo que, si bien en su mayoría es venezolano, está atravesado por las inquietudes de las diversas latitudes en las que vivimos. Creo que tales condiciones culturales enriquecen nuestras opciones a la hora de votar y la mirada que vamos formándonos del mundo. Entonces, el voto es un hecho político, ojo que no partidista, que busca una estética y, en el fondo, el reconocimiento de un placer: el de encontrar vitalidad en el cine.

¿Hacia dónde crees que debería dirigirse el premio?
Creo que debemos escoger películas que hablen más de nuestras inquietudes particulares. En esto, el triunfo de principios de año para Sueño de invierno labró una búsqueda personal del grupo: filosófica y, por ende, placentera.
Debemos apelar a la diversidad, sí, de géneros, de estilos, de miradas.

Diez películas de 2016
Il solengo
Carol
Little Men
Rams
Theeb
Desde allá
The Witch
Fuocoammare
La lección
Que Horas Ela Volta?


domingo, 16 de octubre de 2016

Conversación sobre lo mejor de lo que va de año

EE: Estamos aquí reunidos Juan Pablo Orellana y yo, Eduardo Elechiguerra, para hablar de algunas películas que nos han marcado en lo que va de año. En la oferta cinematográfica prevalecen películas de superhéroes e ideas recicladas que, aunque bien hechas y exitosas, nos hacen preguntarnos por el futuro inmediato. ¿Con cuál película empezarías hablando de lo que va de 2016, Juan Pablo?

JPO: Creo q lo q mas me ha gustado del año hasta ahora fue THE NEON DEMON, sobre todo por la cinematografía. No se si alguien ya la vio.

EE: Todavía no la he visto. Por un lado me da curiosidad por la cinematografía y por Nicolas Winding Refn, por otro me preocupan las posibles similitudes con BLACK SWAN. ¿Qué más dirías sobre ella, alguna imagen que te haya movilizado o sorprendido?

JPO: El ambiente se relacionaba por ser una pesadilla, pero no existía una tensión como tal, era algo plástico pero encajaba con la dinámica del género de terror adolescente. Las imágenes eran perfectas pero llegaban a perturbar cuando la cosa escalaba y nos podemos encontrar con canibalismo y necrofilia. La historia es casi irrelevante.
Otra que me interesa es CAFÉ SOCIETY. ¿Ya la viste?

EE: Sí, la vimos en el primer moviemientazo de este año hace unas semanas. Yo no la disfruté mucho, más allá de la cinematografía que homenajea las películas de los años 30s. De resto, sentí que era Woody Allen en automático planteando las mismas inquietudes.

JPO: Las últimas dos que ha sacado muestran a un director automático.

EE: Su última fase la he visto de vez en cuando. Antes de ésta había visto BLUE JASMINE donde Cate Blanchett nos regala ese monstruo de actuación acompañada por Sally Hawkins quien no se queda atrás. Pero incluso esa película es irregular viéndola en la distancia. Me queda algo de curiosidad por él recordando sus películas de los 70s, 80s y algo de los 90s, pero me temo que dirige indiscriminadamente. No hay un hurgar en sus inquietudes, sino que todo se siente superficial, repetido.
Por mi parte, este año vi un documental italiano llamado IL SOLENGO que me atrapó porque, por un lado juega con los límites de lo ficcional y, por otro, conjuga una tremenda poesía de la narración, la música y las imágenes. Es un viaje profundo a un pueblo italiano y a las anécdotas, o chismes, sobre un hombre solitario.

JPO: Sin duda tengo que buscarlo, aunque muchos hablan de un documental llamado TICKLED, donde se investiga la historia sospechosa de las competencias de cosquillas en Estados Unidos.

EE: No había escuchado de TICKLED. Suena graciosa. IL SOLENGO es un documental pequeño. No mucha gente lo ha escuchado, pero es valiosísimo. Se consigue en internet, aunque siempre hay que hacer la acotación de que nada como verlo en el cine. Cautiva y moviliza mucho en pantalla grande. Puede ser una pedantería considerando que el proceso de distribución de cualquier película es complejo y no alcanza a estrenarse en todos lados, pero hay que recordar que las películas están hechas para verlas en pantalla grande. Hecha esta aclaratoria, es imperdible IL SOLENGO.
Otra maravillosa es CAROL de Todd Haynes. ¿Has podido verla?

JPO: ¿La que es con Cate Blanchett? No he tenido la oportunidad, aunque me dijeron que decepciona un poco.

EE: Sí, también con Rooney Mara y Sarah Paulson.¡ Para nada decepcionante! He escuchado de gente que no le gustó, pero a mí me movilizó profundamente. Es una carta compleja y aguda sobre el amor. Y todos los elementos están trabajados bellamente: la música, el vestuario, la edición, los decorados. Hay una delicadeza en ellos que inquieta incluso.

JPO: Espero que no sea una de esas películas que se aprovecha de la homosexualidad para venderse. Una que sin duda entra en esa categoría sería DESDE ALLÁ de Lorenzo Vigas.

EE: Si se aprovecha de algo, es del amor para agudizarse. Difícilmente para venderse porque sabemos que no fue un exitazo. Fue un logro modesto en taquilla.

JPO: Cada vez se oye más atractiva entonces.

EE: DESDE ALLÁ le tengo muchísima curiosidad. Sigo preguntándome cuándo estrenará en Argentina, aunque me alegra que finalmente llegó a Venezuela. ¿La viste?

JPO: La vi hace varios meses cuando estaba pirata y después la vi en la rueda de prensa. Y aunque prometía mucho me pareció que la crítica resaltaba cosas que la película como tal no tenía. Es una de las mayores decepciones del año, no sólo por su ritmo que no se acopla al trabajo de Guillermo Arriaga, sino por su historia que se siente vacía.

EE: Qué curioso y qué bueno que hayas podido verla tanto pirateada como en rueda de prensa. Veo que es bastante divisiva entre la crítica. Pareciera que el público la promueve más.

JPO: He oído cosas buenas de una llamada EL ABRAZO DE LA SERPIENTE.

EE: Es tremenda y vi que está cercana a estrenar en Venezuela. Aquí todavía está en un cine a pesar de que se estrenó hace varios meses ya. Lateralmente me recordó a 2001: ODISEA DEL ESPACIO. Muy lateralmente por un viaje en particular, uno de los varios viajes que se emprende en la historia.
Siento que es uno de esos años en donde un top 10 no cabe para tantas películas tan buenas. Y eso que todavía quedan dos meses y medio para que termine el año. Lo provechoso es que no tenemos un sistema de distribución como Estados Unidos donde apilan los estrenos más jugosos para los últimos dos o tres meses, sino que se reparten a lo largo del año.

JPO: Las propuestas que se vienen me dan esperanzas, considerando la nueva película de Martin Scorsese, NOCTURNAL ANIMALS de Tom Ford y ARRIVAL de Villeneuve. También espero con ansias poder ver SOLO EL FIN DEL MUNDO de Xavier Dolan.

EE: Totalmente. Ésas probablemente nos lleguen para el próximo año. También 20th CENTURY WOMEN, LA LA LAND y FENCES. Yo estoy atrasado con Xavier Dolan. Vi la primera de él y me gustó aunque me pareció un tanto posada, como buscando los planos sin que se dieran orgánicamente. Y vi TOM EN LA GRANJA que disfruté más.

JPO: A mí me gusta Xavier desde que vi MOMMY el año pasado. También me recomendaron este año una llamada GREEN ROOM. ¿La has visto?

EE: No, pero leí que era buena. De terror, es difícil no hablar de THE WITCH. Es un terror más clásico y qué bien logrado está. E, igual que CAROL, cuida todos sus elementos, desde las actuaciones hasta la música. Su retrato del mal es profundamente inquietante.
Para ir cerrando, ¿cuál otra película mencionarías de lo que va de año y cuál esperas de lo que queda de 2016?

JPO: Disfruté mucho DEADPOOL incluso si es de superhéroes, y creo que la mejor después de THE NEON DEMON sería THE WITCH. Un miedo que se digiere y perturba,sin llegar a abusar de su audiencia. Espero mucho NOCTURNAL ANIMALS sobre todo por el trabajo de su director que me sorprendió en A SINGLE MAN.

EE: ¡Sí! DEADPOOL es muy graciosa lo que no es común en una película de superhéroes.
NOCTURNAL ANIMALS me atrae por sus actores. Ford se rodea de actores tremendos y, además bellos. Su interacción en escena tiene mucha química. A mí A SINGLE MAN me parece que compensó en parte su vacío estético con las actuaciones de Firth y Moore. Era visualmente impresionante la película, pero había algo reiterativo que la empobrecía un poco. Aún así, la recuerdo con frecuencia.
Otra que a mí me encantó de este año es RAMS de Grímur Hakonarson. Fue seleccionada por Islandia para representarlos en el Óscar. La frialdad del entorno se quiebra con lo íntima que es la rutina de estos personajes.

JPO: No la había escuchado, pero ya la empiezo a buscar.

EE: Te la recomiendo totalmente. Si te animas a participar en la Guayaba de Oro, es una de las que hay que ver para tener un panorama amplio de opciones.
Y de las que espero para lo que queda del año, son tantas que escoger unas es descartar otras. Es un lugar común decirlo, pero así ocurre.

JPO: Entre lo nuevo de Park Chan Wook y Scorsese no se puede elegir.
Finalmente quisiera mencionar una simple pero muy cautivadora llamada 45 YEARS, que nos cuenta los conflictos de una pareja casi anciana y un misterio que los pone a prueba.

EE: Con ésa me pasa algo curioso. Me gustó mucho y las actuaciones de Rampling y Courtenay están entre las mejores del año, pero se ha ido opacando mientras transcurre el año. Tal vez sea cuestión de verla de nuevo y precisar. Lo que sí es cierto es que la presencia de ambos es demoledora

JPO: Bueno, ya voy entrando al cine.

EE: Por ahora, nos despedimos con un gran placer por haber compartido estos detalles sobre algunas películas estrenadas en este 2016. Y ojalá que disfrutes la experiencia cinéfila.

JPO: Gracias por esta conversa cinéfila.

domingo, 24 de julio de 2016

A propósito de Carol (Todd Haynes, 2015) y de Pelo Malo (Mariana Rondón, 2013)

Con la reciente mención de Carol (Todd Haynes, 2015) en nuestra Guayaba de Oro y con el estreno hace unos meses de Pelo Malo (Mariana Rondón, 2014) en Alemania, recordemos este podcast que hicimos Antonio area, Alejandro Álvarez y yo hace un tiempo.

0:00 a 22:15 minutos: Carol
22:16 a 47:31 minutos: Pelo Malo

sábado, 27 de febrero de 2016

Brooklyn (Crowley, 2015) y los tintes telenoveleros

A pesar de las actuaciones comprometidas que tiene la película, sobre todo de parte de Saoirse Ronan, Julie Walters y Emory Cohen, Brooklyn cae a ratos en los callejones sin salida de las telenovelas. Si bien sale de ellos y termina siendo un filme sobre la migración, así como hay momentos entrañables como las cenas con la conserje (Walters), cuando le enseñan a comer pasta o los paseos con Tony (Cohen), también hay una insistencia del drama que empaña el ritmo de la película.


Aún así, Ronan muestra con sutilezas la incertidumbre de adaptarse a un nuevo sitio y las inquietudes de un emigrante, mientras Cohen la enternece (y a nosotros con ella) y encanta con sus detalles. Walters es el alivio cómico de la película, como lo llaman en inglés.


Por más que no me identifiqué como esperaba, es una película para todos los que han emigrado de su país. Las palabras finales resonarán con fuerza al darnos cuenta de que no toda mudanza implica dejar atrás el pasado, sino revivirlo aún con las novedades
.

jueves, 11 de febrero de 2016

Anomalisa (Duke Johnson y Charlie Kaufman, 2015): la anomalía entre la aridez

Anomalisa empieza con un cúmulo de voces que se enciman unas sobre otras. Y lo que veremos a continuación es una serie de voces similares que rodean a Michael Stone (David Thewlis) y que lo envuelven en una nebulosa de insatisfacción, distancia y desgano.

Michael es un hombre exitoso en lo común: está casado, tiene un hijo y está especializado en servicios al cliente. Pero la repetición de los eventos lo ha vuelto distante y desconectado de la vida cotidiana. En esto, el ritmo de la película se vuelve pesado, como si costara sobrellevar las vicisitudes nimias que se presentan. Es por esto que cuando conoce a Lisa (Jennifer Jason Leigh), poco a poco se va entramando un vínculo muy sencillo, pero valioso.


Y es ésta la fortaleza de la película: su voz. Habla, canta y gime de una manera tan encantadora que nos vemos envueltos en el enamoramiento en el que se ve atrapado Richard. Luego veremos que es una trampa que él mismo se crea, pero lo cierto es que la película es Lisa sin lugar a dudas. Está todo meticulosamente armado para que ella sea el centro, incluso a pesar de que es una persona común y corriente, una anomalía entre lo mundano. Y la película vale por ello. Su humor es irregular; su ritmo cansa y su postura final resignada reseca un poco lo que habíamos disfrutado; pero la sola 'presencia' (porque Leigh reafirma aquello de que la voz es una presencia) de Lisa hace valiosísima esta película.