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domingo, 27 de marzo de 2022

Tony Area y su experiencia con los premios de la Academia hollywoodense

Él se considera a sí mismo un aficionado al cine. 

Lo conocí por primera vez como Another Friends Fan en los foros de cine de Goldderby.com por allá en 2003.  Él me conoció como The Others.

A los meses, cuando en el foro yo me había convertido en Woolfville y él en AFF, nos conocimos en persona en Caracas. 

Juntos vimos, entre otras, Eternal Sunshine of the Spotless Mind, Million Dollar Baby, Brokeback MountainInglorious Basterds Vicky Cristina Barcelona. Paseábamos por algunas librerías y discotiendas de Caracas. Compartíamos sobre lo que nos encontramos y de autores como Bergman, Bresson, Dreyer, Ozu y Mizoguchi.

Hoy en día Tony reside en Berlín. Políglota y gran melómano, su memoria y su destreza analítica nos ofrecen conversaciones dichosas, algunas de ellas publicadas en este blog y grabadas en audio. 

A continuación conversamos sobre su experiencia con el Óscar y sus predicciones para la ceremonia que hoy cumple noventitrés años.

Yo: ¿Qué recuerdas de la primera vez que viste la ceremonia?

Él: Recuerdo que era...larga y bastante opulenta. Ciertamente más formal que las posteriores. Habré visto la segunda mitad. Fue la de 1999 para las películas de 1998. El año de Shakespeare in Love

Yo: Y de esas primeras ceremonias qué te gustaba ver

Él: Ver quién ganaba a pesar de que no habré visto a muchos de los nominados, especialmente las categorías de actuación. El suspenso me gustaba.

Yo: Te gusta ver los clips de las actuaciones y cómo reaccionan, ¿algunas que todavía tengas presentes de esos primeros años?

Él: El "I have a sexual identity crisis" de Hilary Swank por Boys Don't Cry.

- ¿Tienes alguna sorpresa predilecta en las categorías técnicas de aquellos primeros años que viste?

Tony A: Hmmm... Tengo que pensarlo un poco...

- Es bastante específico. A mí se me ocurren una o dos, al menos de las vividas

Tony A: Cuáles?

- El maquillaje de La Môme y la música de Up que tampoco estoy muy seguro si aplican como sorpresas

Tony A: Esa es la cosa...me cuesta recordarlas como sorpresa...

- Cuando te fogueaste más con la temporada de premios de los años posteriores, ¿sientes que se perdió el suspenso que inicialmente disifrutabas?

Tony A: Se ha perdido un poco debido a la excesiva cantidad de precursores que ahora existen.

- Con cuáles sorpresas de la última década consideras que los votantes de la Academia han podido paliar esto en cuanto a triunfos y nominaciones

Tony A: Moonlight, sin duda. La nominación a actuaciones como Marion Cotillard por 'Dos días, una noche' o Paweł Pawlikowski por Cold War. Demuestran una actitud un poco más independiente e idiosincrática.

- Totalmente. ¿Y cuándo comenzaste a interesarte por la historia del Óscar previa a 1998?


Tony A: No tengo un momento específico. Se fue dando con el paso del tiempo.

- Ok, ¿y esto te llevó a ver más clásicos de Hollywood?

Tony A: Sí, sin duda alguna. Los Oscars fueron definitivamente una guía de cine.

- ¿Qué películas o directores descubriste gracias a los Oscars, al menos las que más agradeces?

Tony A: Definitivamente West Side Story, Gone with the Wind, A Streetcar Named Desire y varios clásicos de los 70 de Coppola, Scorsese, Altman y Allen, entre otros.

- ¿Hay alguna de estas con la que hayas dicho "excelente que la Academia haya nominado o premiado tal aspecto"?

Tony A: Definitivamente Vivien Leigh y Rita Moreno. Y claro, la nominación de Marlon Brando.

- Total. ¿Y consideras que tu búsqueda de cine fuera del hollywoodense tuvo que ver con alguna decepción con AMPAS o siempre fueron caminos paralelos?

Tony A: Hmmm... Sí, creo que tuvo que ver con un cierto patrón que tienen muchas películas nominadas y ganadoras que caen en lo genérico y la fórmula.


- Finalmente, cuáles son tus ganadoras favoritas desde que ves la ceremonia en vivo, y cuáles son favoritas antes de ese año:

Tony
Película: 
All about Eve y No Country for Old Men.
Actor: 
Marlon Brando (On the Waterfront)
Casey Affleck (Manchester by the Sea)
Actriz: 
Vivien Leigh (Gone with the Wind)
Marion Cotillard (La vie en rose)
Actor secundario: 
George Sanders (All about Eve)
Javier Bardem (No Country for Old Men)
Actriz Secundaria: 
Rita Moreno (West Side Story) y Dianne Wiest (Hannah and Her Sisters
Tilda Swinton (Michael Clayton)

martes, 25 de septiembre de 2018

The Wife (2018) o queremos un Óscar para Glenn

Hay películas que son vehículos para sus protagonistas y que, además, terminan siendo vehículos que le consiguen una estatuilla de la Academia. No pocas veces el perfil del actor o de la actriz involucrados incluye, además de una trayectoria reconocida, una deuda con la referida Academia. Y no pocas veces el material trabajado cae, en papel o en la práctica, en el llamado Oscar bait, o carnada para el Óscar, con lo que uno no puede pensar más que en Tiburón cuando atraen al escualo con trozos sanguinolentos de pescado. 

El caso más reciente sería Julianne Moore en 2015 cuando fue nominada por quinta vez y ganó por interpretar a una lingüista que descubre los primeros avances del Alzheimer en ella, con apenas cincuenta años de edad. La maestría de Moore no se pone en duda y ésta es la primera razón por la que uno como fanático acude a la película. Pero situaciones así se han dado hasta la saciedad, como la tercera estatuilla de Meryl Streep, Al Pacino en Scent of a Woman o Paul Newman por The Color of Money.

El caso con The Wife es curioso porque su distribución temprana implica cierta confianza en el material antes de haber preferido que se la devorara la temporada de premios con un estreno exiguo a finales de año. Y no hay esta vez enfermos terminales, ni Holocausto, ni discapacidades, por más que tratar con la escritura tenga su prestigio. Y si no, recordemos a Nicole Kidman y Philip Seymour Hoffman quienes ganaron en la década pasada por interpretar a escritores famosos.

Toda la situación con la temporada de premios implica una estrategia publicitaria y de distribución que comienza, sí, por la película en cuestión. Y en este caso, un acercamiento tradicional al secreto de la verdadera autoría de una obra literaria sirve de excusa para darle pie a Glenn Close para destacarse. Ella y Jonathan Pryce interpretan a Joan y Joe Castleman, una pareja casada desde hace décadas donde él se ha destacado desde el comienzo por su escritura. O así creemos cuando nos enteramos de que él será reconocido con un premio Nobel de Literatura. El viaje, los preparativos para el evento y la ceremonia en sí estarán alternados por esperables flashbacks para conocer la historia de ambos.

Es extraño que no hay muchas escenas grandilocuentes donde Close nos muestre sus dotes actorales, ésas donde los personajes se lanzan objetos y que el Óscar suele escoger como clips que muestren calidad actoral. En cambio, su agotamiento frente a la situación de la buena esposa es paulatino e incluso hay una referencia directa a que ella no desea ser "la esposa eternamente sufrida", que por cierto suele tener un puesto en la categoría de reparto femenino. No hay victimización en la presencia de Close, sino mucha conciencia de sus decisiones en el pasado. La mirada de Glenn siempre ha denotado carácter, incluso en sus personajes más bondadosos. Y ésta no es la excepción. Basta con detallar su interacción con el editor, interpretado por Christian Slater, quienes a medio camino entre la seducción, la firmeza y la distancia; comparten un par de vodkas para disimular una entrevista formal en ocasión del reconocimiento del esposo.

Y sí, desde el comienzo sospechamos de que una esposa haya estado tan cerca de la creación literaria de su marido, sin llegar a ser su manager como ocurre en algunos casos. La película nos va dando a entender por qué y esa complicidad entre ambos a la que apunta la historia es el fuerte de su química, por más que las razones para tomar tal camino no sean convincentes más allá del esfuerzo de Glenn. En su rostro, la bondad no pasa por el sacrificio, sino por una discreción que tiene sus límites.

Y es fascinante ver la evolución de su carrera actoral deteniéndose en su Alex Forrest, en su Marquesa de Merteuil y, ahora, en Joan Castleman; como tres pivotes en una carrera riquísima que incluye Albert Nobbs, The Big Chill (1983), The World According to Garp (1981) e incluso 101 Dalmatians (1996) donde Close demuestra que el camp se puede disfrutar a la vez que se puede sugerir a través de él. Si bien podría entenderse el cambio de sus personajes como una cuestión etaria, todas sus interpretaciones tienen una presencia incuestionable que a través de matices, como ciertas miradas (no olvidemos la escena final frente al espejo de la Marquesa o la desesperación en Alex después del enamoramiento) o ciertos silencios, sugieren una incomodidad profunda frente a lo vivido.

La nominación debería estar asegurada para Glenn. Más allá, son varios los factores que tendrá que superar para obtener un triunfo. Parece una búsqueda fútil y desesperada para una actriz de su talante en un proceso donde depende también de la competencia y, finalmente, del hecho de que hace años que una actriz de más de sesenta años gana la estatuilla competitiva. Hay que irse hasta 2007 cuando Helen Mirren ganó por una película que, a la vez, era su actuación y se sostenía por sí sola. Para ver a una ganadora mayor de setenta años, hay que retroceder hasta Katharine Hepburn cuando ganó por On Golden Pond (1981) en 1982.

Más allá de las estadísticas y mucho más allá de la certeza de que el Óscar no ha sabido reconocer a todas las leyendas de Hollywood, queda esta pequeña película que le brinda otra oportunidad a Close para destacarse gracias a su talento memorable y una rica filmografía que viene desde finales de los setenta.

sábado, 3 de marzo de 2018

Lady Bird (Greta Gerwig, 2017), una carta de amor sin entregar

En una conversación entre Christine "Lady Bird" y la madre superiora, ésta le hace reflexionar que la atención y el amor son la misma cosa. Y probablemente sea este encuentro tan liviano y sincero el que resume toda la película. Porque más allá de las interacciones con varios chicos "vacíos" y más acá de las interacciones familiares a un mismo tiempo conflictivas y enriquecedoras, ésta es una humilde carta dedicada a las vidas de Sacramento.

En el baile de graduación al que finalmente sí asisten Christine y Jules, ante esa noche estrellada con Danny o en las conversaciones que tiene Lady Bird con varios personajes, la película retrata vidas bastante solitarias que se separarán después de la graduación. La historia incluso da un paso adelante y muestra una de las primeras noches de Christine después de que todo esté decidido. Y en esa brevísima escena donde está en el hospital, ante un niño enyesado y acompañado por su madre, nos damos cuenta de la soledad a la que apela el filme. Como si diciendo "nadie te acompañará como lo hizo tu madre".

Pero no hay reproche en este "darse cuenta". No lo hay al menos como sí lo hay por parte de su madre. Es simple realización de cómo se desenvuelve la vida como una certera soledad. Todos estos personajes están luchando contra algo. A veces o a ratos es algo claro, otras veces es más confuso e impredecible. Puede ser una lucha propia contra cierta pose social, como es el caso de Kyle (Timothée Chalamet); puede ser contra la depresión, como el papá de Lady Bird (Tracy Letts); puede ser contra sus propias creencias, como es el caso de Christine.

Tal lucha es sólo un matiz dentro de las actuaciones del elenco. Unos tienen más oportunidad que otros por el peso del personaje dentro de la historia, pero todos los actores le brindan una fuerza a la película que le brinda un carácter único al resultado final. Saoirse Ronan es la que lidera tal energía con una presencia rebelde que, como cualquier persona, cae en sus propias trampas como el de verse atraída por la popularidad. Pero ni siquiera esto minimiza la película de ser un retrato agudo de las soledades que nos rodean.


viernes, 2 de marzo de 2018

¿Cuál es tu categoría o momento más esperado para la 90ª edición de los Oscars?

Después de una larga espera, este domingo se celebra la ceremonia de los premios de la Academia donde se reconocerá lo mejor del cine de 2017. Lo mejor, claro está, según unos seis mil quinientos miembros de la industria cinematográfica, mayoritariamente blancos, por encima de los sesenta años y, en gran medida, estadounidenses.

Pero uno, por masoquista, faramayero, cinéfilo o todas juntas, vuelve un año tras otro al premio con más trayectoria y difusión que cualquier otro premio de cine en el mundo. Vuelves porque, más allá de los mismos montajes celebratorios o premios cantados desde el comienzo de la temporada, hay momentos genuinos de la ceremonia que superan lo predecible del momento o los discursos de agradecimientos apresurados por la música de la orquesta.

Este año, para mí, los momentos más esperados serán, como mucho, cuatro. No, no será Frances McDormand, una de mis actrices favoritas, ganando su segundo Oscar por una actuación demasiado rígida, si bien asoma visos de humanidad. El primero será James Ivory ganando por el guión de Call Me By Your Name, una de las mejores películas que habrá en cartelera este año. La agudeza de James extrayendo los momentos futuros de Elio y Oliver, y afinando los detalles de ciertas escenas, resuena de diversas maneras sobre la película.

El segundo momento será cuando Sufjan Stevens interprete en el escenario "Mystery of Love". Si esta presentación tiene la mitad de la potencia que tuvo en la película, será uno de los mejores momentos de la ceremonia.


El tercer momento será cuando Coco gane Mejor Película Animada. Si bien Pixar suele ganar esta categoría, aún cuando ni siquiera es la favorita (como en el caso de Brave), el retrato del talento frente a la muerte de este filme merece todo el reconocimiento. Ojalá pudiera ganar en Mejor Canción Original, siendo "Remember Me" un pivote para la historia.

El cuarto momento es mucho más complicado que ocurra, pero de pasar será uno de los triunfos más humanos y agudos en la historia reciente de la Academia: Visages, Villages de Agnès Varda y JR en Mejor Documental. Sería uno de los premios más merecidos de la noche, por lo que es bastante difícil que ocurra.


¿Cuáles son tus categorías o momentos más esperados para este domingo? Escribe en los comentarios.