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jueves, 5 de abril de 2018

Downsizing (Alexander Payne, 2017) o la imposibilidad del cambio

Downsizing (2017) trata sobre Paul y Audrey Safranek, una pareja (Matt Damon y Kristen Wiig) que decide reducir su estatura para la mejoría del mundo y, por retruque, de su status social. En esta paradoja de tamaño corporal y posición en la sociedad, el filme juega con las contradicciones que la vida impone sobre los personajes. Pero, ¿son estas incertidumbres meras vueltas que el guión da antes de un final medianamente placentero o es la búsqueda de un destino por parte de él tras un pasado de más traspiés que aciertos?


La mayor fortaleza de Downsizing es su elenco, sobre todo la actuación de Hong Chau en su centro. Porque en su presencia tan cálida que se transmite en la mirada y en esa sonrisa tan genuina que atraviesa y enriquece cualquier impedimento idiomático, está la certeza de que el cambio de la humanidad no está en sus nuevos métodos para poblar la Tierra, sino en el rescate de lo que ya han hecho con ella. Tanto en la escritura de este personaje como en la generosidad de Chau residen el punto fuerte del filme. En los márgenes de toda sociedad también está, más que la posibilidad, la capacidad de salvar al planeta de la pobreza y la enfermedad en las que está sumergido por responsabilidad de los propios seres humanos.

Hay otras sorpresas en el elenco que hacen de esta película un recorrido maravilloso. Todos parecen estar disfrutando su trabajo. Este parecer enriquece una historia que no teme en asomar que ningún cambio es del todo perfecto, aunque todos lo pinten como tal. Pero, sin duda, otra de las fortalezas de la mirada de Payne es el humor con el que son aprovechadas las situaciones de empequeñecimiento frente al tamaño natural de las cosas. Unos anillos que antes parecían pequeños frente a la incertidumbre, ahora son gigantes debido a la certeza. Una rosa amarilla que en Leisure Land parece una rareza, es una excentricidad frente al rechazo. Insectos que podrían parecer una amenaza por el cambio de tamaño, son asomo de la belleza en medio de la tranquilidad. Payne trastoca la perspectiva con humor, si bien la historia parece andar entre tropiezos en cuanto al ritmo y sus intereses.


domingo, 6 de septiembre de 2015

Volviendo y revolviendo el premio Óscar (II): Mejor Director 2011

La idea de este juego es que, a partir de las opciones que da el premio de la Academia, convoquemos a participantes y visitantes a votar y discutir sobre la categoría y el año propuestos. La regla es una nada más: hacer un ránking de los cinco, valorar cada nominado del 0 al 5 y hacer un breve comentario sobre lo que les pareció cada uno.

En esta segunda oportunidad, Tony A. escogió y se fue por la categoría de director del año 2011:


*Terrence Malick, Tree of Life (9 puntos x 5 = 45)
(Segunda nominación)
"Visionaria dirección de una de las grandes obras del séptimo arte" (Tony A.)
"Como el vaivén en un bote que de repente te arropa con una ola y te revuelca, la película rearticula la maravilla de la vida y de la muerte desde el detalle. En sus breves episodios en torno al universo y la vida familiar, como si la familia fuera nuestro universo primero, se van esbozando los vínculos entre padre, madre y hermanos. Éste es el trabajo de un visionario porque revitaliza tales vínculos a través de la naturaleza" (Eduardo)



[Ganador del Globo de Oro] Martin Scorsese, Hugo (4.5 puntos x 4 = 18)
(Séptima nominación en esta categoría, un Óscar por The Departed)
"Un maestro haciendo uno de sus trabajos más singulares" (Tony A.)




[GANADOR DEL ÓSCAR] Michel Hazanavicius, L'Artist (6 puntos x 3 = 18)
(Primera nominación)

"Momentos inspirados pero lamentablemente en su conjunto, bastante olvidable" (Tony A.)
"No la recordaba tan poco inspirada, aunque la pesadilla del sonido sigue siendo genial y una suerte de cortometraje dentro de toda la película. El resto, sí, es tierno, los actores se desenvuelven bien, pero no mucho más que eso" (Eduardo)


Woody Allen, Midnight in Paris (4 puntos x 3 = 12)
(Séptima nominación en esta categoría)
"Maestro infravalorado por su dirección hace uno de sus filmes más sobresalientes en muchísimos años" (Tony A.)


Alexander Payne, The Descendants (1 punto x 1 = 1)
(Segunda nominación en esta categoría)
"La peor película de su carrera, a mi parecer. Dirección plana e insulsa" (Tony A.)



Éste es el enlace para participar en la categoría anterior: Mejor Actriz 2004.


* En esta fotografía no aparece Terrence Malick. Se consiguen muy pocas fotos de él en internet

lunes, 12 de marzo de 2012

Una carta de Peyman Moadi a Asghar Farhadi

Querido Asghar Farhadi,

Quería escribir esta carta tan pronto regresara de la ceremonia de los Globos de Oro y la reunión con los críticos de cine de Los Ángeles donde estuve presente contigo y nuestra película. Sin embargo, estaba tan ocupado preparando mi primera película, Snow on Pines, que no pude escribirla.

Cuando mi película recibió el Premio del Público en la ceremonia de cierre del Festival Internacional de Cine de Fjar, te recordé; tú, que siempre has sabido, y todavía sabes, el valor de tu patria, nuestra patria. Me dije a mí mismo, es momento de escribir esta carta especialmente ahora que estamos a diez días de la ceremonia de los premios de la Academia. Te diré cuál es la relación entre esa ceremonia, ese recuerdo, y el valor de la gente y de sus puntos de vista.

Un error visible de nosotros, los humanos, es que cuando vemos algo desde cerca, generalmente no apreciamos su grandeza. El viaje reciente y las nuevas experiencias que obtuve viendo y escuchando reacciones de Una Separación contigo, me han ayudado inmensamente a evitar tal error. Estoy seguro de que muchos iraníes estarán encantados luego de leer estas reacciones, especialmente en un momento donde cierto grupo está tratando de hacer una conexión, con bases ficticias, entre el éxito de la película y la política. Este es motivo suficiente para escribir y hacer pública esta carta.

Otras reacciones pueden llevar a rumores que no son muy importantes. Hay un viejo dicho: "Sólo una cosa vale más que tener a alguien molestándote a espaldas: ¡que no tienes a nadie para hacer eso!". A comienzos de este reciente viaje, cuando Mahmoud Kalari te estaba acompañando por el este de América y fue testigo de las apreciaciones hechas a la película por los críticos de Nueva York, él llamó para decirme que el filme nos estaba brindando una experiencia muy singular. Yo estaba verdaderamente maravillado.

Kalari dijo que el mayor punto era que nosotros hemos vivido con el cine y hemos estado viendo cine y ceremonias de cine por muchos años; ahora nos decimos a nosotros mismos que vamos a ver estrellas en tales ceremonias. Y de repente, nos damos cuenta de que esta vez, ¡son ellos quienes están esperando vernos a nosotros! Esto es lo que provocan las grandes películas.

Las experiencias pasadas, por supuesto, disminuyen la cantidad de sorpresa o excitación que usualmente acompaña a tales reacciones, pero nunca las anulan por completo. Más tarde y poco a poco, sentí la sensación que estaba escondida en las palabras de Kalari. Cuando Woody Allen, a quien tú siempre viste como una fuente de innovación, te mandó un mensaje a través de su hermana ya que, como es usual, él no puede - o no quiere - asistir a la ceremonia, pero que quisiera conocernos en Nueva York y hablar de la película, fue que me di cuenta del verdadero significado de lo que él ya había dicho sobre la película: Allen se había dado cuenta de que, por años, él no esperaba que nuestro cine, ni el cine en general, crearía algo que dejara tal impresión en él.

Cuando Thomas Langmann, el hijo del famoso y recientemente fallecido productor francés, Claude Berri, quien es productor de El Artista y ganador de muchos premios, dijo que cuando todo el mundo estaba aplaudiendo su película, él vio la nuestra y deseó haber sido su productor, todo tuvo sentido. Cuando Brad Pitt dijo que, en la noche anterior a la rueda de prensa de la ceremonia de los Globos de Oro, había visto Una Separación en DVD [con Angelina Jolie] y que, en medio de la primera escena, Angelina Jolie le había puesto pausa a la película luego de ver la discusión entre la pareja, había estado muy conmovida, había esperado un rato y la volvió a ver, tuve plena confianza. Cuando Angelina Jolie te preguntó sobre tu próxima película y, directamente, te dijo que ella quisiera participar y cuando le respondiste diciéndole que tu actriz principal hablaría francés y ella dijo que podía aprender francés para cuando empezara la filmación, sencillamente me sentí orgulloso.
Cuando Meryl Streep te preguntó sobre detalles de dirigir y actuar en distintas secuencias de la película y ansiosamente te dijo que le gustaría trabajar contigo; cuando Steven Spielberg dijo que creía que Una Separación sería la mejor película del año por un amplio margen; cuando David Fincher estuvo media hora esperando para hablar contigo y decirte sus puntos de vista; cuando algunos realizadores famosos dijeron que no habían visto la película, pero que habían oído mucho sobre ella de parte de Francis Ford Coppola y les daba mucha curiosidad; cuando Alexander Payne, quien ganó el Globo de Oro por la Mejor Película, se convirtió en tu socio más cercano de esos días sólo debido a su interés por tu película y dijo, tanto en la ceremonia de los Globos de Oro como en la sesión de los críticos, que él había estado intentando mandarte buenas energías cuando estabas hablando en el escenario; cuando otras personas cuyos nombres no se me permite mencionar notaron que habían puesto tu película en su lista de películas favoritas de los últimos dos o tres años; yo me di cuenta de cuáles fronteras tú has trascendido y cuáles cimas has capturado en los corazones de las personas que ven decenas de grandes películas o hacen una de dos de ellas cada año.

Durante la ceremonia de los Premios de los Críticos, cuando el gran Bob Dylan estaba cantando una pieza muy bella en el escenario y nosotros hablamos del placer que nos daba ver y escuchar su actuación, nos dijeron de los tremendos comentarios que él había hecho sobre nuestra película. Esto es sólo una parte de lo que escuché y vi. Permitamos que el resto sea para otro momento, especialmente lo que pasó entre tú y Robert De Niro, historia que deseo el señor Kalari cuente un día.

Querido Asghar Farhadi, en la conferencia de prensa de los Globos de Oro, una de las cuatro o cinco veces que la audiencia te aplaudió excepcionalmente fue cuando respondiste sobre cómo habías logrado hacer tal película a pesar de todas las limitaciones en Irán. Tú dijiste, "Nadie me ha forzado a hacer un filme con todas las limitaciones. Fue mi propia voluntad y la historia que tenía lo que me hizo hacerla en ese lugar y bajo esas condiciones. Y por hacer esta película, ustedes sólo imaginen que todo fue como yo quería fue fuera".

Tú dijiste, "No quiero decir que las condiciones de realización son ideales en mi país, pero la imagen que ustedes tienen de filmar en Irán tampoco es precisa". Recordé tus palabras cuando, en medio de conversaciones, trabajo y diferentes entrevistas, tú me dijiste sobre otra película que me habías dicho harías en Tehrán [ambientada] en el futuro y que te gusta muchísimo.

Otra cosa que provocó el aplauso de la audiencia fue cuando señalaste que las diferencias entre la gente de varias partes del mundo eran mucho menores que sus similitudes, pero la política se beneficiaba más al exagerar las diferencias y la brecha y poner más énfasis en ellas.

Estos días en los que, en Irán, las noticias sobre tu película sirven como medio para expandir la cultura e incluso algunas personas que no están usualmente interesadas en tales eventos han estimulado seguir las noticias culturales; estos días en los que las felicitaciones de cada colega, amigo, paseante en la calle, e incluso en habitaciones de hospitales donde hospitalicé y dieron de alta a mi padre, te inspirán con esperanza; recuerdo tus palabras. Sí, las diferencias entre la gente y sus emociones en diferentes partes del mundo son muy pocas. Sin embargo, el beneficio [de los políticos] del que tú hablaste se ha permeado a todos lados tan fuertemente que esta misma gente que me encontré en la calle no dejaba de preguntarme "¿No te molestaron cuando te ibas de los Estados Unidos?"

Durante la ceremonia, yo estaba muy feliz de escuchar tu discurso como lo estarían millones de otros iraníes. Viendo desde el escenario, tú pudiste ver cómo todos los grandes nombres del cine de quienes has visto su trabajo a lo largo de tu vida y de quienes has leído tantas cosas, te veían a ti; como si el amor y la energía de los iraníes nos hubiesen ayudado a pararnos firmes en ese sitio. El momento cuando hablaste de tu gente, yo supe que millones de personas en nuestros país nos están viendo a nosotros y a ti, apoyados por su amor, los mencionasteen vez de hablar de tus personas más cercanas; y, sinceramente, Asghar, cuán placentero fue ser un iraní allí arriba.

El valor que tú le adjudicas a esta gente se cobrará más importancia para ti representándolos cuando uno recuerda lo que un crítico norteamericano escribió sobre Una Separación. Él escribió que si alguien quería amenazar a Irán, era mejor que ellos primero vieran esta película para saber con qué gente se estaban enfrentando y cambiaran su mente.

Cuando una película alcanza tal logro y tal influencia, quiere decir que has cumplido tu deber con tu gente aun más que lo que dijiste en tu elogio a tu nación. Ahora, no es importante si la película gana los Oscars por mejor "película extranjera" o mejor "guión". Lo más importante es cómo esta película ha inspirado a la gente con esperanza, entusiasmo y un sentido de honor.

Es por el bien de esa esperanza, entusiasmo y honor que yo quiero alzar mi voz cien veces por encima del llanto que dejé salir en el vestíbulo del Festival de Berlín después de que ganaste tu premio y dije, "¡Asghar, nosotros estamos realmente endeudados contigo!"